Crónica Desertnautas Fest (29 Agosto 2015)


El pasado sábado Desert Sons organizaba el festival Desertnautas en la sala Wurlitzer y aquello fue como esa última noche de verano en que pasabas las vacaciones con tus padres. Todos los colegas juntos para pegarse la última fiesta antes de volver a casa para empezar de nuevo con el colegio.

Gente de Árida, Moonich, Pura Muerte, Peyote Producciones, Taser o Tasol estuvimos viendo a Electric Valley, Rosy Finch y Stoned Jesus dar esa última fiesta del verano y, ahora que lo pienso, parece que los grupos se pusieron de acuerdo mandar a los baterías de sus grupos al bolo.

La escena underground de Madrid está en un momento de salud bueno y ejemplo de ello son las aproximadamente ciento cincuenta personas que nos juntamos a finales de Agosto para ver a dos bandas españolas con apenas dos años de vida y a unos señores que vienen de Ucrania haciendo stoner. Poca broma.

Electric Valley Desertnautas

Abrieron la noche los madrileños Electric Valley, que tras haber tocado en Rock Palace y We Rock, siguen con la presentación de su primer retoño “Multiverse”. Contundentes, psicodélicos y técnicos a partes iguales.

La voz elegante y poderosa de Miky Simón, también bajista de la banda, sirvió como aliada perfecta a los riffs jugones que hacía Mario y las clavadas de Charly Sánchez en los parches. Nos acordamos de Colour Haze al escucharles por a las atmósferas que creaban para luego sacarte de ellas de un bofetón.

2º asalto: Rosy Finch.

rosy finch desertnautas

Es difícil hablar de las alicantinas sin hacer referencia al tópico de “no se ven muchas mujeres en la música underground”, pero que nadie se preocupe, que no será este el artículo que hable de ese tema.

El grupo formado por Mireia Porto, Elena García y Lluís Mas (batería de Pyramidal) nos convirtieron la cerveza en jarabe en los poco más de treinta minutos que tocaron. Tras un comienzo lleno de distorsión, noise y acoples atmosféricos que crearon un colchón sonoro de lo más envolvente y denso, vinieron temas como “Ursula” que hicieron que el público, totalmente entregado, se viniera arriba. Les quieren y se lo demostraron.

Personalmente lo que menos me gustó fue la parte vocal de la banda, ya que no había empaste entre Mireia y Elena y la reverb, excesiva en algún momento, tapaba la potencia de la guitarrista.

Y tras esta descarga llegó el tercer trío de la noche, los Ucranianos Stoned Jesus. Segunda visita a Madrid tras su teloneo a My Sleeping Karma en Abril en el Madrid Stoner Fest y la verdad es que la actuación estuvo a la altura de las expectativas.

El hecho de ver a Igor Sydorenko, guitarra y voz, sonriendo en todo momento hace que te tomes el concierto de otra manera y que sea uno de los personajes más adorables del stoner. También comprendí que el nombre de la banda no es aleatorio.

Los soviéticos tienen fama de duros y fríos y en este caso se confirmó la teoría con el bajista Sergii Silustar. Tocando sobre el espacio fictício de una baldosa, como si le hubieran clavado los pies al suelo, se dedicó a menar el mástil del bajo haciendo que ese bamboleo anárquico te produjera una hipnosis de la que sólo podía sacarte la inminente llegada del clavijero a tu cabeza. Juro que sufrí por la cabeza de Ger, batería de Taser.

No fue este el único peligro del concierto ya que, acercándose el final, Sergii e Igor se lanzaron al público de la primera fila, que a pesar de pillarles desprevenidos supieron recoger y alzar al enjuto bajista y al trofollo cantante, que besaron el techo de la sala.

Mención especial para la versión del “Invaders Must Die” de The Prodigy que dejaron boquiabierto a todo el que acertó a reconocerla y a los pogos de la primera fila que evidencian que, efectivamente, las vacaciones quedan atrás y que es momento de ponerse en forma.

stoned jesus desertnautas

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